
martes, 14 de diciembre de 2010
Culto Urbano: "Navidad en la ciudad"
1.Ni bien empuja la noche al día,
saca el carrito y entre a yirar:
el cartonero con su familia
cosecha cajas por la ciudad.
Es cartonero porque no quiere
pedir limosna para comer,
y aunque quisiera robar no puede,
porque se acuerda de su querer.
Estribillo
Cartonero, buen obrero
que te bancas lo peor.
De la noche compañero,
Larailará, larailará, larailará,
Larailará, laralai, larailailai
2.Aquella noche, volviendo al barrio,
se oye un llantito en el callejón:
medio desnudo, casi en el barro
hay un bebito en el corralón.
La cartonera elige una caja
linda y limpita “made in taiwan”,
el cartonero le hace una cuna
Estribillo
Cartonero, buen obrero,
que esperás algo mejor,
te hacen guiños desde el cielo
Larailará, larailará, larailará,
Larailará, laralai, larailailai
Cultos de Adviento en Patagones y Ströeder
Desde lejos, por los caminos, hemos llegado a celebrar. Caminos secos y distantes, en donde a veces nos perdemos en la polvadera… pero llegamos y eso es motivo de alabanza y agradecimiento a Dios
El Adviento también es un camino entre la penumbra, la arena y la sequía. Un tiempo de peregrinación hacia el gran acontecimiento de la Navidad: el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador. El Adviento es un camino largo, en donde domingo a domingo vemos cómo amanece, cómo la luz va tomando cuenta de toda la naturaleza, hasta por fin sale el sol.
¡Bienvenidas a este encuentro, a esta primera parada! Que la celebración de hoy sea un respiro en sus vidas, mientras que caminamos hacia la Navidad.
Dios de poder, Padre y Madre nuestra.
Que la dulzura de tu Espíritu nos dirija.
Que la audacia y el coraje de tu Espíritu nos transforme, para sembrar en el mundo la semilla de la justicia y la paz que nacen del evangelio.
Que animen a nuestras comunidades, sostengan nuestros esfuerzos para que vayan nuestros pasos hacia tu Reino.
Que el nacimiento de Jesús nos haga nacer de nuevo la esperanza por un mundo mejor, que juntas y juntos haremos posible con acciones hermanadas, encaminadas a la justicia, la tolerancia y el amor.
Que sigamos descubriendo los signos de paz en el rostro de cada ser humano, en cada espacio en el que nos encontremos: hogar, trabajo, escuela, iglesia; en la ciudad y en el campo, para hacer el sueño realidad: que la violencia termine y TU PAZ aparezca en nuestras vidas cada día.
Que, siempre, no sólo en Navidad, TU LUZ siga alumbrando nuestro camino.
Que los dones de tu Espíritu nos capaciten para servirte y seguirte, ahora y siempre, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Amén.