Te invitamos a compartir con nosotros las diferentes actividades que estamos organizando con la misma temática: la discapacidad.
Involucrate... es un tema de tod@s. ¡Te esperamos!
viernes, 20 de julio de 2012
martes, 17 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Lentejeada y algo más en Bahía Blanca
El 9 de Julio, en un día frío de invierno, hicimos la gran lentejeada. Ya teníamos varios pedidos, por lo que preparamos una buena cantidad.
Como la vez pasada también tuvimos Feria Americana o venta de usados, que siempre es un éxito.
Además de guiso de lentejas había tartas de diferentes sabores y también tortas, para los golosos.
Otra atracción fueron los "kreppel" que son una especie de torta frita, pero dulce, una especialidad de la cocina de los Alemanes del Volga.
La gente que vino no sólo aprovechó a comprar las cosas que ofrecíamos, sino que también hizo sociales, ya que a pesar de frío habían salido de la casa.
¡Muchas gracias a tod@s que se hicieron eco de esta iniciativa!
Los y las esperamos el próximo 9 de Julio (en 2013) para una nueva lentejeada.
Y prepárense, porque el Octubre ¡volvemos a la acción!
Como la vez pasada también tuvimos Feria Americana o venta de usados, que siempre es un éxito.
Además de guiso de lentejas había tartas de diferentes sabores y también tortas, para los golosos.
Otra atracción fueron los "kreppel" que son una especie de torta frita, pero dulce, una especialidad de la cocina de los Alemanes del Volga.
La gente que vino no sólo aprovechó a comprar las cosas que ofrecíamos, sino que también hizo sociales, ya que a pesar de frío habían salido de la casa.
¡Muchas gracias a tod@s que se hicieron eco de esta iniciativa!
Los y las esperamos el próximo 9 de Julio (en 2013) para una nueva lentejeada.
Y prepárense, porque el Octubre ¡volvemos a la acción!
Estela
viernes, 6 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
Culto Urbano en Bahía Blanca
El domingo 1 de Julio, a las 18 hs., junto a la gente de la Iglesia Metodista celebramos un culto urbano.
Como siempre, había expectativas entre los presentes, ya que no sabían qué íbamos a hacer esta vez...
Después de la lectura del Salmo, mientras compartíamos el texto de Marcos 5:31-43, había gente caminado por el templo, una mujer mendigando ¡hasta un canillita contando las últimas noticias: Jesús resucitó a una niña!
La gente había quedado algo desconcertada, ya que tanto movimiento no les permitió concentrarse en la lectura. Pero la realidad es que nos pasa esto mismo a diario: hay tantas distracciones y prisa que muchas veces no logramos escuchar a Dios o se nos pasa el día y nunca hablamos con El. La ciudad, con su concentración de personas nos desafía a ver en el otro una persona igual a nosotros y no un simple obstáculo que debo sortear.
Con el texto de 2 Co.8:7-15, a través de una dinámica, reflexionamos acerca de la ofrenda, de la generosidad, del compromiso y la entrega, no sólo de las comunidades cristianas, sino de los diferentes grupo que trabajan para mejorar la calidad de vida de miles y miles de personas: Alcohólicos Anónimos, El Nido, los voluntarios de los hospitales, y tantas personas que donan su tiempo, su conocimiento y sus recursos para ayudar al otro. Pensamos qué bueno sería trabajar en red no sólo para aunar esfuerzos y no superponer las tareas, sino para lograr un trabajo más eficiente y efectivo. Compartimos experiencias concretas de todo tipo, incluso hablamos acerca de las redes sociales y lo mucho que se logra a través de ellas.
Después no sabíamos cómo desprendernos de la red. Nos sentíamos felices y contenidos, era como que soltarnos nos debilitaría o cortaría el momento de comunión profunda que habíamos logrado. Por eso nos pusimos de acuerdo y largamos de una vez la red y quedó en el piso como un símbolo de ese sentimiento hermoso de unidad.
Con un canto pasamos todos al altar, mientras depositábamos la ofrenda, ese agradecimiento concreto que hacemos a Dios con nuestros recursos, y nos preparamos para celebrar juntos la Cena del Señor.
Pedimos, agradecimos, oramos y compartimos el Padrenuestro, sintiendo ya una pequeña tristeza de separarnos. La bendición nos reafirmó la idea de que aún separados, y perdidos en la gran ciudad, en Espíritu permanecemos conectados, buscando dar testimonio de Cristo a través de nuestras vidas.
¡Gracias a todos y todas que se hicieron eco de esta iniciativa! Y los esperamos el 2 de Diciembre, en el templo de la IERP, en Castelar 2257.
¡Que Dios los y las bendiga!
Como siempre, había expectativas entre los presentes, ya que no sabían qué íbamos a hacer esta vez...
Después de la lectura del Salmo, mientras compartíamos el texto de Marcos 5:31-43, había gente caminado por el templo, una mujer mendigando ¡hasta un canillita contando las últimas noticias: Jesús resucitó a una niña!
La gente había quedado algo desconcertada, ya que tanto movimiento no les permitió concentrarse en la lectura. Pero la realidad es que nos pasa esto mismo a diario: hay tantas distracciones y prisa que muchas veces no logramos escuchar a Dios o se nos pasa el día y nunca hablamos con El. La ciudad, con su concentración de personas nos desafía a ver en el otro una persona igual a nosotros y no un simple obstáculo que debo sortear.
Con el texto de 2 Co.8:7-15, a través de una dinámica, reflexionamos acerca de la ofrenda, de la generosidad, del compromiso y la entrega, no sólo de las comunidades cristianas, sino de los diferentes grupo que trabajan para mejorar la calidad de vida de miles y miles de personas: Alcohólicos Anónimos, El Nido, los voluntarios de los hospitales, y tantas personas que donan su tiempo, su conocimiento y sus recursos para ayudar al otro. Pensamos qué bueno sería trabajar en red no sólo para aunar esfuerzos y no superponer las tareas, sino para lograr un trabajo más eficiente y efectivo. Compartimos experiencias concretas de todo tipo, incluso hablamos acerca de las redes sociales y lo mucho que se logra a través de ellas.
Después no sabíamos cómo desprendernos de la red. Nos sentíamos felices y contenidos, era como que soltarnos nos debilitaría o cortaría el momento de comunión profunda que habíamos logrado. Por eso nos pusimos de acuerdo y largamos de una vez la red y quedó en el piso como un símbolo de ese sentimiento hermoso de unidad.
Con un canto pasamos todos al altar, mientras depositábamos la ofrenda, ese agradecimiento concreto que hacemos a Dios con nuestros recursos, y nos preparamos para celebrar juntos la Cena del Señor.
Pedimos, agradecimos, oramos y compartimos el Padrenuestro, sintiendo ya una pequeña tristeza de separarnos. La bendición nos reafirmó la idea de que aún separados, y perdidos en la gran ciudad, en Espíritu permanecemos conectados, buscando dar testimonio de Cristo a través de nuestras vidas.
¡Gracias a todos y todas que se hicieron eco de esta iniciativa! Y los esperamos el 2 de Diciembre, en el templo de la IERP, en Castelar 2257.
¡Que Dios los y las bendiga!
Estela Andersen
Suscribirse a:
Entradas (Atom)