martes, 17 de noviembre de 2009

Campamento de niños en Alpachiri

El viernes 13 de Noviembre llegamos al Parque Recreativo para instalarnos ahí por tres días: íbamos a tener, por fin, nuestro campamento de niños.

Con entusiasmo empezamos a armar las carpas: algunas chicas, y otras muy grandes, como la que Marcelo, uno de los papás, puso a disposición para que nadie quedara sin un lugar.

La expectativa era grande. Los chicos venían con muchas ganas de pasarla bien. Hacía calor y el viento soplaba, así que el jugo tenía canilla libre para refrescar las gargantas de pequeños y grandes.
Una vez instalados, vino la primera sorpresa: ¡la búsqueda del tesoro! Aquí están los chicos con el botín. Resultó un poco difícil, ya que las pistas tenían que ver con lo aprendido durante el año en la escuelita bíblica.

Después Paula los deleitó con una linda variedad de juegos

... mientras el sol se iba escondiendo y la noche se apoderaba del lugar con su oscuridad...

Ya el hambre se apoderaba de las pancitas, y unas pizzas estaban muy bien para calmarlo. No duraron ni en las asaderas ni calentitas, ya que el viento se había puesto más que fresquito.

La noche terminó con un devocional, cuando la familia Fuhrmann, que venía viajando de Trenque Lauquen, al fin llegó. Después de correr, comer y agradecer a Dios. Todos nos fuimos a dormir a nuestras carpitas.

Cuando el rayo del sol asomó y el canto de los pájaros fueron como un despertador, comenzamos la jornada...

... a algunos les costó salir de sus bolsas de dormir...
... y es que esa noche, un grupo de pequeños activos desparramaron las zapatillas que estaban fuera de las carpas por todo el campamento... y después ¡por fin! pudieron conciliar el sueño, una vez logrado su cometido.

Después del desayuno tuvimos nuestro devocional, y después, Biblia en mano, aprendimos cómo fue el nacimiento del niñito Jesús.

Reflexionamos acerca de qué es lo que celebramos y qué es la Navidad. Y así, también estuvimos viendo la obrita de Navidad de este año.
A los chicos les gustó mucho y se sintieron muy identificados... pero no les vamos a contar nada... les dejamos con la intriga para que vengan a celebrar con nosotros el 23 de Diciembre, a las 21 hs.
En el rato de descanso antes del almuerzo, Paula nuevamente tenía algunos juegos para deleitar a los chicos.
Ahora era una carrera muy especial, porque había que correr...

... pero después meter la cara en un plato con harina para pescar un caramelo...

... y después saltar dentro de una bolsa... ¡qué bravo!

Como nadie perdió, sino que todos ganaron, porque se divirtieron todos, posaron felices para esta hermosa foto
... pero como Paula no había metido su cara en la harina... ¡los chicos le tiraron con el plato en la cara y en el pelo!!! ¡miren qué linda quedó!

En los tiempos libres, algunos aprovechaban a jugar en las carpas... sobre todo los más pequeños.

Pero no sólo nosotros estuvimos viviendo ahí en esos días. Encima de la mesa, nuestro "comedor", estaba este hermoso nido de hornero, que nos pareció lindo compartirlo con ustedes. También había otros muchos nidos, pero el hornero se saca el premio en estas cosas... ¿no es así?

De tarde, el tiempo se armó, ¡hasta cayeron unas cuantas gotas en medio de rayos y truenos! Walter F, siempre tan previsor, nos armó un hermoso "salón" para que pudiéramos tener nuestra siguiente actividad:

Artesanías navideñas

Los chicos aprendieron el significado del Adviento y de la corona de Adviento. Ellos mismos confeccionaron uno paea cada familia...

... y también señaladores para regalarle a la gente que venga a celebrar la Navidad en nuestra comunidad.
Leila y María tenían que estar en el desfile del pueblo por la Fiesta de la Tradición y la Expo-ovina, por pertenecer a la murga. Así que nos fuimos un ratiro al pueblo para verlas.
Después nos volvimos e hicimos algunos adornos para el arbolito.
Después Estela preparó la masa de levadura y Bibi, Walter L y Alicia se fueron a cortar cañas, porque esa noche, en el fogón, íbamos a preparnos ¡los panes de palo!!!

Acá estamos envolviendo la masa en la caña...

... y acá los estamos asando...

... y acá los estamos comiendo con una riquísima salchicha.

... claro, el jugo era necesario para bajar el "masacote" (je je je)

y... el campamento no es para todos, los "viejitos" estábamos muertos...

... y los chicos... ¡de fiesta! Acá está Leila...

Priscila...

... y María, que junto a los chicos bailaron y nos dedicaron una canción

de agradecimiento y de cargadas...
Ah, Paula nos hizo conocer su jugo de pati, que nos dejó medio medio.
Al fin estábamos muy cansados, por lo que oramos y nos fuimos todos a dormir a nuestras carpitas.... y esta noche ¡como piedras!!!

A la mañana siguiente, celebramos el culto en la iglesia, había mucho viento y la tierra volaba...
¡Miren la energía de Estela y Paula!

Después del culto volvimos al campamento para asar los choricitos. Tengo una duda... no sé si los asaron o los ahumaron...

Algunos miembros de la comunidad compartieron con nosotros el almuerzo. Hubo empanadas, pizza, fruta, torta ... ¡tantas cosas ricas que realmente fue un fiestas!

El ambiente fue festivo y familiar. Los grandes charlaron a gusto...

... y los chicos también lo disfrutaron. Pero al final del campamento ya estaban un poco cansados: miren a Benjamín, Malena y Marcos (los pequeños del grupo)

Pero... todo lo bueno se termina y hay que juntar las cosas...

... hasta Benjamín ayudó sosteniendo para que la carpa no se volara mientras cantaba "el payaso Plim Plim"

Marcelo vino a desarmar su "mansión", ahora era más fácil... porque para armarla estuvo más tiempo...
Carla está pensativa mientras su papi desarma el trailer, la carpa y nuestro "salón" que nos protegió de la mini lluvia y del viento.
Siempre es medio triste despedirse, pero es parte también de este campamento que disfrutamos y nos sirvió para cargarnos las pilas en medio de tantas adversidades.
¡Gracias a Bibi y Dante, a Alicia y Walter F, a Paula y a Walter L, mi esposo, a todos los que llegaron ofreciendo ayuda, a los papás de los chicos y sobre todo a los chicos, que fueron los que hicieron el campamento. ¡Gracias por las pilas, las ganas! y ¡gracias a Dios que siempre nos da fuerzas y energía para darle para adelante!
Hasta el año que viene, nos vemos en el próximo campamento en Noviembre.
Estela Andersen

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