lunes, 11 de junio de 2018

Encuentro ecuménico Patagones - Viedma



“Y Dios, que es quien da constancia y consuelo, los ayude a ustedes a vivir en armonía unos con otros, conforme al ejemplo de Cristo Jesús.”
Romanos 15,5


Llevamos ya una larga caminada. Estamos como el pueblo de Israel en el desierto. Conducidos por el amor y la misericordia de Dios hacia la tierra prometida, reino de los cielos. Sabemos de nuestra tarea: ir sembrando en el desierto mojones de solidaridad y esperanza como anticipo de ese reino. A veces, al igual que ese otro pueblo, nos sobrevienen las dudas. Las pruebas y las dificultades vividas a lo largo del camino no son pocas. Pero Dios, quien es nuestro consuelo, mantiene nuestra marcha firme y constante y nos da, en Cristo Jesús, un norte, una guía, unos pasos, un modelo, un camino a seguir. Es Dios quien nos da constancia para seguir andando, para seguir construyendo, para seguir unidos, juntas. Es Dios quien, ante las dificultades y frente a la ardua tarea, nos da consuelo para el camino. Y, a través del apóstol, nos invita a vivir en armonía, con uno mismo, con la otra, con el medio ambiente, con la naturaleza toda. Armonía, sí, aun con nuestras diferencias, aun en el disenso. Y, en esta caminada, herramientas toscas y endebles, tantas veces inútiles, somos puestas en las manos de este hábil carpintero, el nazareno, quien va moldeando nuestra vida y nuestro entorno. Transformando en útil lo inútil, dando belleza a tanta tosquedad. Y, en esta caminada, sobreviene el Espíritu de Dios en medio del desierto, desplegando una vez más nuestras alas, levantándonos en vuelo el uno al lado de la otra, entrelazando abrazos y estrechando manos, junto al amigo, a la hermana al compañero. Degustando los frutos de la cesta, pan y vino, anticipo del banquete. En cumplimiento de la promesa que en el Señor deja de ser utopía. Mesa tendida y compartida. Mesa de paz y justicia.
       

martes, 29 de mayo de 2018

Reformando 2.0

Los días 25, 26 y 27 de Mayo se realizó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el taller del Reformando 2.0. El mismo contó con la presencia de 50 jóvenes de los diferentes Distritos de la Iglesia Evangélica del Rio de la Plata. En el taller se abordó el tema de la pastoral juvenil en contexto. Dios bendiga y prospere la tarea con los jóvenes en nuestra Iglesia. 



lunes, 28 de mayo de 2018

Culto de Acción de Gracias

El domingo 27 de Mayo celebramos el culto de Acción de Gracias con Santa Cena en nuestra comunidad de Patagones / Viedma. Seguidamente compartimos un almuerzo comunitario.








lunes, 7 de mayo de 2018

Decidirse por Cristo



Por nuestra experiencia de vida sabemos que siempre debemos elegir por una cosa u otra. Cuando uno elige, lo hace poniendo el centro de su mirada en lo que entiende son sus prioridades, a la vez que trata de hacerlo en forma madura y responsable. Por eso es bueno recordar que hay una elección que debemos hacer en nuestras vidas que es trascendental para nosotros y nosotras. 

Me estoy refiriendo a decidirnos por Jesús o no. Él es quien le da sentido y propósito a nuestras vidas. Él es Rey y Señor nuestro. Él está por encima de todo y de todos. Como cada elección que hacemos en nuestras vidas, esta también es muy personal. Solo cada uno y cada una de nosotros y nosotras puede hacerlo por sí mismo, por sí misma. 

Para tomar esta decisión debemos saber al menos dos cosas: Primero los múltiples beneficios que recibimos a aceptar a Cristo en nuestras vidas, a saber: Vida eterna, libertad, perdón, seguridad, sentido y propósito. Segundo, saber que el seguir a Cristo tiene un costo y ese costo es la cruz. Como lo fue para los discípulos de Jesús, como lo fue para las comunidades cristianas primitivas, como lo fue para Dietrich Bonhoeffer (pastor y teólogo alemán víctima del nazismo), como lo fue para Martin Luther King (pastor y mártir estadounidense), como lo fue para muchos sacerdotes, pastores y laicos comprometidos en América Latina. 

Si queremos lograr lo primero, es decir, vida eterna, libertad, perdón, seguridad, sentido y propósito, debemos saber que nos la debemos jugar a favor del Reino de Dios con nuestra entrega y nuestro compromiso. Dios nos bendiga para que podamos tomar una decisión que, sabemos, es la mejor decisión para nuestras vidas…